La provincia se posiciona entre los tres o cuatro centros de referencia más importantes de la Argentina en ensayos clínicos. A través de una articulación entre el sector público y privado, equipos locales lideran avances clave contra el Virus Sincitial Respiratorio, el Clostridium difficile y el Estreptococo Grupo B.

Detrás de cada vacuna que llega al calendario oficial hay un extenso camino de rigurosidad científica, evaluaciones de seguridad y ensayos a escala internacional. En Tucumán, esa ciencia de vanguardia se desarrolla a diario gracias al trabajo conjunto entre Clínica Mayo y hospitales públicos de referencia como la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes, el Hospital de Niños y el Hospital Avellaneda.

En el marco del ciclo de entrevistas sobre salud de La Gaceta, el Dr. Conrado Llapur, Médico Pediatra Neumonólogo, Doctor en Medicina y Director del Departamento de Investigación Clínica de Clínica Mayo, detalló el impacto de los estudios que se llevan a cabo en la provincia y por qué los principales laboratorios del mundo siguen eligiendo a Tucumán para probar nuevas tecnologías médicas.

De la fase inicial a la aprobación: el rigor detrás de cada dosis

Para que una vacuna sea aprobada por organismos como la ANMAT, la FDA de Estados Unidos o agencias europeas, debe atravesar estrictas fases de investigación:

  • Fases 1 y 2: Se evalúa la dosificación adecuada y la seguridad, verificando la ausencia de efectos adversos severos.
  • Fase 3: Se amplía masivamente el número de voluntarios para determinar la efectividad real del producto en la prevención de enfermedades.
  • Fase 4: Seguimiento posterior a la comercialización.

«Lo que ocurrió con el COVID-19 cambió el paradigma: pasamos de centros que enrolaban pocos pacientes y demoraban años a centros capaces de reclutar a muchos voluntarios en tiempo récord, manteniendo todas las garantías de seguridad», explicó Llapur.

Para participar en estos ensayos, los centros locales atraviesan exigentes evaluaciones de infraestructura y recursos humanos por parte de los sponsors (laboratorios como Pfizer, Moderna, Sanofi, AstraZeneca, GSK, Novavax y Medicago), además de la supervisión permanente del Siprosa y la ANMAT.

Investigaciones destacadas en curso y logros tucumanos

Durante la entrevista, Llapur repasó tres líneas de investigación de enorme impacto para la salud pública:

  1. Virus Sincitial Respiratorio (VSR) y Bronquiolitis
  • Vacuna para embarazadas (Pfizer): Administrada entre las semanas 32 y 36 de gestación, permite que la madre transfiera anticuerpos al bebé a través de la placenta. En este ensayo mundial de más de 7.000 pacientes, la Maternidad de Tucumán fue el centro que más voluntarios enroló en todo el mundo (más de 400 participantes). La vacuna fue aprobada e incorporada al Calendario Nacional de Vacunación argentino en 2024.
  • Anticuerpo monoclonal para bebés (Sanofi): A diferencia de la vacuna, se aplica directamente al recién nacido en una sola dosis y brinda protección durante seis meses (toda la temporada de VSR).
  • Estudio de revacunación: Actualmente se investiga si es necesario volver a aplicar la vacuna materna en un segundo embarazo cercano.
  1. Clostridium difficile en adultos mayores

En colaboración entre Clínica Mayo y el Hospital Avellaneda, se inició un ensayo global sobre 30.000 pacientes para probar una vacuna contra esta bacteria que causa diarreas graves y deshidratación en adultos mayores expuestos a internaciones o tratamientos con antibióticos.

  1. Estreptococo Grupo B

En la Maternidad se evalúa una vacuna en embarazadas de 28 a 32 semanas para prevenir la transmisión durante el parto de este germen, el cual puede causar infecciones severas en el recién nacido.

Por qué Tucumán es una plaza clave para la ciencia internacional

Argentina cuenta con solo tres o cuatro redes de centros de referencia continua en vacunas, y Tucumán integra ese grupo selecto. Según Llapur, la provincia ofrece una ventaja geográfica única: su alta densidad poblacional y cercanía facilitan un seguimiento clínico continuo y riguroso sin pérdida de datos de los pacientes.

Además, los estudios cuentan con una alta adhesión de la comunidad y un sistema de traslados gratuitos puerta a puerta para garantizar la comodidad y seguridad de los voluntarios.

«Las vacunas salvan vidas, reducen hospitalizaciones y protegen a toda la familia. Que Tucumán sea protagonista de estos avances es un orgullo y una gran responsabilidad».